Internet de las cosas: un mundo interconectado donde los objetos se relacionarán entre sí de forma autónoma e inteligente

27/05/2011

- 'El Internet de las Cosas' es el título de la última publicación del foro de expertos internacionales de la Fundación de la Innovación Bankinter.
- El 'Internet de las cosas' pretende integrar el mundo real y el virtual, conectando redes de máquinas y objetos que puedan interactuar sin necesidad de los humanos.

'El Internet de las cosas' supondrá una auténtica 'revolución de las telecomunicaciones', la cual no sólo dará lugar a nuevos líderes tecnológicos y de la que surgirán nuevas oportunidades empresariales, sino que afectará incluso a nuestra vida cotidiana.

Este es el argumento de partida de la última publicación de la Fundación de la Innovación Bankinter, realizada en colaboración con Accenture, cuyas conclusiones serán presentadas esta tarde en la sede social del banco en Madrid con una ponencia a cargo de Paul Horn, Científico Distinguido en Residencia y Vicerrector de Investigación en la Universidad de Nueva York y Ex Vicepresidente Senior de IBM y Francisco Carvajal, Socio de Accenture Responsable de la Industria de Comunicaciones en España y Latinoamérica.

El Internet de las Cosas consiste en que las cosas tengan conexión a Internet en cualquier momento y lugar. En un sentido más técnico, es la integración de sensores y dispositivos en objetos cotidianos que quedan conectados a Internet a través de redes fijas e inalámbricas. Mil millones de personas y una lista interminable de objetos conectados a Internet (coches, electrodomésticos, teléfonos, cámaras, etc.) pueden ahora interactuar, construyéndose a su alrededor entornos «inteligentes» capaces de analizar, diagnosticar y ejecutar funciones. A través de esta nueva tecnología, el planeta está siendo interconectado, al tiempo que se vuelve más inteligente.

Los expertos del FTF de la Fundación Bankinter consideran que de la misma forma que el siglo XIX fue escenario de la Revolución Industrial y el XX testigo de la Revolución de la Información, en breve asistiremos a la revolución provocada por el Internet de las Cosas. Entre las aplicaciones que utilizan esta tecnología destacan aquellas dirigidas a la vigilancia de la salud de cada persona por medio de bio-sensores, activación a distancia de los electrodomésticos para optimizar su uso, redes eléctricas «inteligentes» capaces de detectar sobretensiones y de dirigir la electricidad por caminos alternativos para minimizar apagones, pagar en los supermercados sin hacer cola en la caja, coches inteligentes que reduzcan la congestión, control automatizado del punto óptimo de recolección de las cosechas, etc.

Según los expertos de la Fundación, el hecho de que todo objeto pueda constituirse como una fuente de datos, y que tanto empresas como organizaciones conozcan cada vez mejor el comportamiento de sus clientes, significará un cambio radical en la forma de hacer negocios, en la organización del sector público e incluso en la vida diaria de millones de personas.

La irrupción del Internet de las cosas ha sido posible gracias a la conjunción de tres fenómenos que han posibilitado su uso por el consumidor: la miniaturización del ‘hardware’, la superación de la limitación de la infraestructura (la combinación del uso del móvil, la conexión wifi y la fibra óptica ha permitido subsanar la saturación de las infraestructuras móviles) y la creación de nuevas aplicaciones y servicios.

Con el Internet de las Cosas se vislumbra un planeta 2.0 donde primará la inmediatez y los automatismos, y que tendrá gran impacto sobre la sociedad y los negocios. Entre otras cosas será la plataforma sobre la que se construyan nuevos productos y servicios basados en la ubicuidad y con un alto componente de innovación. Estos servicios tendrán su impacto, por ejemplo, en los consumidores, a los que la posibilidad de consultar características y valoraciones de productos les concederá un poder sin precedentes, así como en la optimización de los objetos conectados y del consumo de recursos, lo que supondrá un gran avance como apuesta por el desarrollo sostenible.