La auditoría de Oliver Wyman sitúa a Bankinter en el grupo de las entidades más solventes.

29/09/2012
  • Ratifica la solvencia, solidez y calidad de activos de la entidad, fijando un excedente de capital para el banco de 399 millones para el escenario económico más adverso.

  • El informe destaca la calidad de la cartera crediticia de Bankinter, su baja exposición al sector promotor, el escaso volumen de sus adjudicados y el íntegro cumplimiento de los dos RDL de saneamiento del sector.

El informe hecho público hoy por la consultora Oliver Wyman sobre los niveles de capitalización de la banca española, sitúa a Bankinter en el privilegiado grupo de las entidades más solventes. Asimismo, pone de manifiesto que, incluso en un hipotético escenario macroeconómico muy adverso, el banco tendría un exceso de capital de 399 millones de euros y, por tanto, un ratio de capital principal del 7,4%, superior al mínimo del 6% fijado por el Steering Committee encargado de determinar la calificación de las distintas entidades.

Según este informe, Bankinter estaría encuadrado en el denominado "Grupo Cero", que incluye a aquellas entidades más saneadas, que no necesitan capital adicional en los escenarios de estrés planteados y que, en consecuencia, no se verán afectadas por medidas específicas, ya sea de recapitalización propia o de solicitud de ayudas europeas a través del FROB.

Bankinter considera que las conclusiones del informe suponen reconocer la buena situación del banco en términos de capital, solvencia y calidad de activos, y ratifican su fortaleza para afrontar con éxito incluso los escenarios económicos más duros.

El informe de Oliver Wyman y de otras cuatro consultoras independientes es el resultado de un análisis en el que se ha sometido a 14 grupos financieros (que suponen el 90% del sistema) a pruebas de resistencia individuales para determinar sus excedentes o sus necesidades de capital y el impacto que sobre sus cuentas tendría un escenario económico de máximo estrés.

Este escenario contemplado es uno de los más severos utilizados en un ejercicio de estrés, al incorporar supuestos que no se han dado en los últimos treinta años en nuestro país. En concreto, una caída del PIB del 4,1% en este ejercicio y del 2,1% en 2013. Incluso en ese escenario extremo, altamente improbable, Bankinter contaría, según el análisis, con el exceso de capital antes indicado.

Las conclusiones principales del informe ratifican con datos exhaustivos los méritos de Bankinter para formar parte de esta "división de honor" del sector financiero. Entre ellas, se hace especial mención a su bajo ratio de morosidad en comparación con el mercado, la insignificante exposición a los sectores más problemáticos de la economía, como el sector promotor inmobiliario, el íntegro cumplimiento de las provisiones exigidas en los dos reales decretos de saneamiento financiero, el bajo volumen de adjudicados, totalmente diversificados y con buena evolución de ventas, así como la excelente calidad de la cartera crediticia del banco y de sus eficaces garantías en todos los segmentos de clientes: Empresas, Pymes e Hipotecas particulares.

Más allá de que el informe de Oliver Wyman arroja para Bankinter un exceso de capital en el escenario adverso, es preciso destacar que el banco mantiene todavía intactas en el balance importantes plusvalías implícitas, al no haber procedido durante estos años de crisis a la venta de ninguno de sus principales activos: Línea Directa Aseguradora, la gestora de fondos de inversión y pensiones Bankinter Gestión de Activos, el 50% de Bankinter Seguros de Vida, el broker on line o la compañía de crédito al consumo Obsidiana; ni haber realizado, a diferencia de otras entidades, ninguna operación de venta ni de "venta y alquiler posterior" de sus inmuebles.

Bankinter considera que los buenos resultados obtenidos por el banco en este minucioso análisis es el fruto de una larga trayectoria de buena gestión de los riesgos, acertada estrategia de negocio, correcta selección de clientes y sectores económicos de inversión y, en definitiva, máxima responsabilidad y rigor en la práctica bancaria.